Cinco maravillas naturales destruidas por el (mal) tiempo

Cinco maravillas naturales destruidas por el (mal) tiempo

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La naturaleza nos regala paisajes increíbles, formaciones que nos cautivan y nos hacen viajar miles de kilómetros para contemplarlas. Pero la misma naturaleza, cuando despliega toda su fuerza, puede destruir esos paisajes. Hoy vamos a homenajear a cinco maravillas naturales destruidas por el mal tiempo.

Porque por sí mismo el paso del tiempo va a erosionar, desgastar y hacer envejecer estos monumentos naturales. Pero llega el momento en el que una fuerte tormenta, tempestad, huracán o nevada, pueden hacerlos colapsar y desaparecer para siempre.

Arcos naturales, grandes árboles, formaciones rocosas... Estas cinco maravillas naturales no se libran de las inclemencias del tiempo.

La Ventana Azul de Gozo, Malta: Azure Window

Empezamos por la más reciente y triste desaparición para muchos, especialmente quienes pudimos contemplarla in situ: la Azure Window, la Ventana Azul de Gozo (Malta), donde disfrutar de uno de los más bellos atardeceres del mundo.

Una gran tormenta el pasado mes de marzo terminó haciendo desaparecer la Azure Window o Ventana Azul de Gozo, Malta, dando el último empujón a un proceso de corrosión cuyo fin cercano ya pronosticaban los técnicos. Sin duda una gran pérdida para el valor paisajístico de Gozo, que se queda sin uno de sus emblemas. En los últimos años la Azure Window se hizo aún má popular si cabe debido a su aparición en "Juego de Tronos".

Ahora, ya no se podrá pasear en barca a su alrededor, pero seguro que muchos visitantes siguen acercándose al lugar donde se encontraba el mayor atractivo natural del país, junto al "Mar interior" y las pequeñas casetas de pescadores, en una costa escarpada llena de cuevas y formaciones rocosas curiosas y cerca de Dwjera Bay.

Foto: Bill Richards en Flickr-CC

Los 12 apóstoles, Australia

12 apóstoles Australia

La costa suroeste del estado australiano de Victoria ha estado vigilada durante miles de años por una colección de monolitos de piedra caliza llamada "los doce apóstoles" (aunque el nombre original, menos solemne, era "La cerda y los lechones"). A pocos metros de la costa se suceden estas formaciones, que tal vez en algún momento fueron doce, pero que el efecto de la erosión año tras año, ha dejado en ocho.

La acción de las olas ha estado desgastando la base de los monolitos unos pocos milímetros cada año. El último derrumbe de uno de los apóstoles se produjo en julio de 2005, cuando, según los testigos, el pilar de piedra de 50 metros se sacudió, se estremeció y se derrumbó en el mar.

The Twelve Apostles son uno de los mayores atractivos en la costa del Parque nacional Port Campbell, a lo largo de la ruta de 300 kilómetros "Great Ocean Road" en Victoria, Australia. Es uno de los monumentos naturales más reconocibles de Australia, junto con otros monolitos como Ayers Rock (Uluru). Llegará un momento en el que tendrán que buscar otro nombre para "los 12 apóstoles", pero esperamos que pase mucho, mucho tiempo.

Foto: sebastian panouille en Flickr-CC

El dedo de Dios, Gran Canaria, España

Dedo de Dios Gran Canaria

Fue en noviembre de 2005 cuando el paso de la tormenta Delta por Gran Canaria partió el monumento natural conocido como El dedo de Dios o "El Roque Partido", ubicado en Agaete, municipio al noroeste de la isla de Gran Canaria.

Se trata de un roque de piedra basáltica que se levanta en la zona geológica más antigua de Gran Canaria, que quedó aislado del acantilado hace unos 300.000 años debido a la erosión del mar durante millones de años.

El monolito de piedra no ha desaparecido por completo, sino que solo se vio afectada la parte superior, más fina y frágil, la del "dedo" índice, de unos 20 metros de altura. Aún permanece el "puño" y este es su aspecto actual, pero claro, el nombre anterior ya no tiene sentido. No obstante, se trata de una de las atracciones turísticas de Gran Canaria y así sigue figurando en los mapas.

Foto: Jose Maria Cuellar en Flickr-CC

El viejo de la montaña, Estados Unidos

En Viejo de la montaña maravilla natural

El estado de Nuevo Hampshire está en buena parte ocupado por la cadena montañosa de las Montañas Blancas, pertenecientes a la cordillera de los montes Apalaches, consideradas como las más abruptas de Nueva Inglaterra. En la zona conocida como Cordillera Presidencial (Presidential Range) se encuentran varias montañas cono nombres de personajes importantes del país y también se encontraba la formación rocosa llamada "El viejo de la montaña" (Old Man of the Mountain), con un perfil semejante al de una cara humana.

A pesar de que la zona recibió en 1934 los vientos más fuertes medidos en el planeta (372 kilómetros hora), no fue en ese momento cuando desapareció este curioso perfil montañoso, sino mucho más recientemente. Fue en 2003 cuando se derrumbó el Viejo de la montaña por acción de la gravedad ayudada por el viento.

Estas montañas siguen siendo muy visitadas, debido a su proximidad a las ciudades de Boston y Nueva York. Los turistas aún pueden ver el Viejo de la montaña gracias a una pequeña escultura que reproduce su perfil, situada estratégicamente en la distancia, creando una ilusión óptica.

Fotos: Wikipedia Commons

El árbol de Washington en el Parque Nacional de las Secuoyas

Washington Tree 2007

Dejamos las formaciones rocosas para terminar con una maravilla natural muy diferente, el segundo árbol más grande del mundo (después del General Sherman Tree). En el bosque de gigantes del Sequoia National Park, California (Estados Unidos), se encontraba el "Washington Tree," el árbol de Washington, una secuoya gigante de 77'6 metros de altura que ha ido reduciendo su volumen original como consecuencia de varios fenómenos meteorológicos: el fuego provocado por rayos, la nieve, los fuertes vientos...

En septiembre de 2003 el fuego provocado por un rayo incendió buena parte de la corona del árbol, reduciendo su altura y dejándolo muy dañado. Estructuralmente debilitado, el árbol se derrumbó parcialmente en enero de 2005 como consecuencia del peso dejado por una gran nevada. Pasó a medir 35 metros de altura, perdiendo la mayor parte de sus ramas y el tronco.

El Washington Tree es una maravilla natural no totalmente destruida, ya que sigue teniendo nuevas ramas y los expertos aseguran que hay secuoyas que han vivido con menos follaje, durante décadas e incluso siglos. Pero sin duda, ya no es lo que era y nos queda el recuerdo de su esplendoroso pasado.

Foto: Wikimedia

En Diario del viajero | Caprichos de la naturaleza: los puentes y arcos de piedra más sorprendentes del mundo, Azure Window, la Ventana Azul de Gozo

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